Suplementarse hoy en día, una necesidad, no un lujo

Hoy en día la alimentación no resulta suficiente

El crecimiento anual del mercado de suplementos dietéticos no es una casualidad. Realmente todos nos estamos percatando del hecho de que la alimentación juega un papel importante en nuestra salud, y que actualmente no resulta suficiente.

¿Qué está sucediendo para que necesitemos suplementarnos? No sabríamos decir cuál de las siguientes causas que exponemos a continuación está siendo la más determinante, ya que realmente están sucediendo de forma simultánea, pero al menos, vamos a intentar enumerarte y explciarte cada una de las más relevantes:
  • Una nutrición inadecuada;
  • Una producción deficiente de nuestros alimentos;
  • Nuestra absoción es deficiente debido al daño intestinal;
  • Consumimos gran cantidad de nutrientes con nuestro estilo de vida;
  • Usamos sustancias que compiten por los nutrientes que ingerimos.

Explicamos a continuación cada uno de estos puntos.






NUESTRA NUTRICIÓN ACTUAL DISTA DE SER ADECUADA


Incluso entre personas que asumimos comer adecuadamente, la nutrición dista mucho de cubrir todas nuestras necesidades y mucho menos, de ser perfecta.

Además de los factores que expondremos a continuación, en la mayor parte de los hogares siguen prevaleciendo alimentos con nulo o excaso poder nutricional como son:

  • Pastas;
  • Pan elaborado con harinas refinadas;
  • Arroz blanco;
  • Cereales de desayuno comerciales;
  • Bollería, galletas, tostadas, etc. 
Todos estos alimentos son denominados calorías vacías, ya que aportan hidratos de carbono que nos proporcionan energía pero su contenido nutricional (micronutrientes - vitaminas y minerales-) es nulo o despreciable. Ni que decir tiene si además utilizamos pseudo-alimentos como los snacks, refrescos, aperitivos, dulces, alcoholes, etc.

Esta inadecuada alimentación además de no nutrirnos nos lleva a procesos de desgaste de nuestro organismo, que de ser mantenidos en el tiempo, provocarán enfermedad: acidificación, envejecimiento por radicales libres, cuadros inflamatorios, etc. 

UNA PRODUCCIÓN DEFICIENTE DE NUESTROS ALIMENTOS

Es cierto que con el progreso hemos conseguido que prácticamente todas las personas podamos alimentarnos, la producción extensiva e intensiva, consiguió producir a costes reducidos y proveer al mercado de abundantes comestibles. Pero hemos pagado un gran precio por ello, además de ser insostenible a largo plazo y tener repercusiones desastrosas para nuestro medio ambiente, está generando consecuencias sobre nuestra salud:

  • El contenido nutricional de los alimentos es inferior a los producidos en el siglo pasado. De media la pérdida nutricional de nuestros alimentos es del 30% pero en ciertos micronutrientes es todavía más alarmante como puede ser en magnesio o en vitaminas del grupo B, esenciales para nuestro rendimiento diario.
  • La recolección temprana de los vegetales lleva a que maduren artificialmente en cámaras, de modo que los azúcares que se producen en los últimos días de maduración natural de las frutas y vegetales se pierden, viéndose a la luz de los más recientes estudios científicos, que son fundamentales para nosotros;
  • Los pesticidas, germicidas y demás productos químicos desparasitarios de plantas y cultivos, así como el uso de antibióticos, son asimilados por las plantas y los animales e incorporados a nuestros platos diarios, resultando tóxicos para todos nosotros (plantas, animales y seres humanos);
  • Los terrenos además del desgaste en minerales debido a la explotación intensiva no sólo obliga a usar fertilizantes químicos, sino que muchas veces se encuentra en zonas altamente contaminadas debido a la proximidad de otras industrias, a la lluvia, al riego con aguas contaminadas, etc.
  • La alimentación inadecuada de los animales que comeremos, alimentados con piensos cárnicos cuando su alimentación es vegetariana, por poner un ejemplo; además del uso de antibióticos que destruyen su flora intestinal y hacen que engorden con grasas inflamatorias que después comemos, sin ejercicio físico (los animales viven encerrados sin ninguna libertad de movimiento, sólo comiendo) y con sufrimiento, nos lleva a alimentarnos a base de carnes y pescados de escaso contenido y valor nutricional, y que nos aportan grasas con tóxicos e inflamatorias.





Parece excesivo y además imposible de entender en un mundo que creemos honrado y seguro, pero la realidad es que está sucediendo y hoy tenemos demasiados documentos gráficos viajando por internet que lo atestiguan como para mirar a otro lado. Además de la reflexión que deberíamos tener en torno a ello, en un artículo como el actual, no podemos más que concluir el déficit nutricional de nuestros alimentos actuales, que unido a los demás factores, nos llevan a la tormenta perfecta nutricional.


No nos gusta alarmar, pero sí llamar la atención para poder adoptar medidas en respeto a la Naturaleza y a la Vida. Por eso vamos darte algún dato que pueda hacerte reflexionar: 

  • ¿Has probado la diferencia de sabor que existe entre una fruta recien cogida del árbol y una habitual de tu supermercado? Los micronutrientes y sacáridos de las frutas son los que le proporcionan su sabor. Hoy mcuhos frutos maduran artificialmente a través múltiples fórmulas ideas por el hombre: luz artificial, sustancias que producen la maduración por contacto, inyecciones de agua con químicos que les obligan a crecer en tamaño... 
  • ¿Te has fijado que actualmente los frutos parecen en buen estado y sin embargo al abrirlos se pudren por dentro? La cantidad de sustancias químicas que se encuentran en la piel del fruto no permite que este se marchite como es natural desde afuera, así que comienza su proceso de putrefacción por el hueso.
  • ¿Te has fijado que ahora todas las piezas de fruta son iguales y perfectas? La ingeniería genética ha obrado ese milagro, ya es muy difícil que encuentres un gusano en una manzana o un poco de corcho en la piel. El problema añadido es que con estas modificaciones la calidad nutricional también ha decrecido. Los gusanos son en inicio bacterias del fruto que son necesarias para nuestra propia vida, ya que pertenecemos a un ecosistema perfecto en el que las bacterias amigables conviven con nosotros y nos ayudan. Estudios científicos actuales confirman el papel fundamental de las bacterias en nuestro organismo y cómo el uso preocupante de los antibióticos y pesticidas y la deficiente alimentación y bebida, así como el exceso de limpieza, nos lleva a un desequilirbio bacteriano pernicioso para nuestra salud.

DAÑO INTESTINAL

Es también preocupante y alarmante la incidencia de problemas intestinales. Hoy en día se ve casi como algo normal el uso de laxantes, el no ir al baño diariamente o el sentir el vientre hinchado. La mayor parte de las personas desconocen la problemática asociada a un mal funcionamiento intestinal. 

¿Qué síntomas tendrás si tienes daño intestinal? Te dejamos los más habituales, comunes y evidentes:

  • Estreñimineto, no ir al baño cada día al menos una vez;
  • Que la defecación cueste y las heces sean duras, excasas o difíciles de excretar;


  • Sentir el vientre hinchado;
  • Levantarse con una sensación de alivio e ir hinchando a lo largo del día;
  • Tener gases, dolor abdominal, malestar de barriga;
  • Tener acidez estomacal, hernias, malas digestiones;
  • No poder desayunar;
  • Tener frecuentemente infecciones de orina, gastrointestinales e incluso hongos en la piel, uñas u otras zonas;
  • Muchos problemas de la piel tienen su origen o amplificación debido a un mal funcionamiento del intestino (eccemas, dermatitits, psoriasis, acné...)
  • Parásitos como helicobacter Pylori o candiadiasis.

No se puede calificar ningún órgano como más importante que otro dentro de nuestro cuerpo, ya que todos trabajan en un equilibrio, pero la importancia del intestino es tan alta que hoy se le considera nuestro tercer cerebro, porque además es productor de neurotransmisores -produce más serotonina que el cerebro, y por ello cuadros depresivos también pueden tener su origen en un mal funcionamiento del intestino-. Si el nutriente es esencial para el organismo y su funcionamiento y regeneración, el intestino tiene el papel más destacado. A través de su mucosa absorbemos los nutrientes y su funcionamiento (cuando está sano) es tan eficiente que absorbemos sólo los nutrientes que necesitamos, excretando los demás.

¿Cómo tener sano nuestro intestino? Nuestra flora intestinal es muy sensible al ambiente. El colon es alcalino, por lo que es muy importante cuidar este aspecto. Por otro lado debemos comer cantidad de fibras que alimenten a esos "bichitos" beneficiosos que nos pueblan, disminuir el consumo de azúcares que no sólo acidifican sino que hacen crecer a otros "bichitos" que no cuidan de nuestra salud (cándidas, levaduras...); muy improtante también es cuidar el tono muscular, la mejor manera es hacer ejercicio moderado y cómo no, vivir relajados. El intestino es muy sensible al estrés y a la preocupación.

ESTILO DE VIDA

Nuestro cuerpo es como una máquina en muchos aspectos, y a nivel de energía y de nutrientes debemos tenerlo en cuenta. Todo lo que hacemos o sentimos debe ser catalizado por algún nutriente o varios al mismo tiempo. De este modo no podemos utilizar nuestros músculos para el movimiento si no tenemos potasio y magnesio que inicien la contracción muscular, o no podemos pensar sin magnesio, vitaminas del grupo B o ácidos grasos poliinsaturados, por poner sólo algún ejemplo. 

En conclusión los nutrientes están en cada actividad física o mental. Con el ritmo cotidiano excesivo, en donde la tensión y el estrés están diariamente con nosotros, el consumo de nutrientes es exponencialmente creciente. El estrés está muy estudiado ya a nivel científico y sabemos que produce un desgaste brutal de nutrientes como magnesio y potasio, vitamina C, complejo vitamínico B, aminoácidos, hierro, etc. 

No sólo vivimos con un estrés de nuestra actividad cotidiana sino de nuestra preocupación constante o del abuso de actividades durante el día.

Cuando nos sentimos agotados físicamente, con dolor en el cuerpo, sin ganas de movernos, realmente estamos muy bajos en nutrientes como magnesio y potasio; cuando tenemos cansancio mental, los ojos los sentimos doloridos o borrosos, la deficiencia es en vitaminas del grupo B; si nos sentimos agotados sin energía, hemos consumido mucho hierro, nuestra sangre está baja en oxígeno; si se nos cae el pelo o las uñas se nos quiebran, los nutrientes en nuestro organismo excasean. Estos son sólo ejemplos de nuestras carencias nutricionales, que en algunas personas serán graves y en otras puntuales.


Cuanto más tranquila sea nuestra forma de vida, menos nutrientes necesitaremos. 

Un caso especial son los niños, cuyo desgaste actual es también alarmante con la gran cantidad de actividades extraescolares, el abuso de las tecnologías (consumen gran cantidad de vitamina A -ojos- omega 3 y vitamina B -cerebro y vista-) y la carga escolar, además de la alimentación sumamente inadecuada y el exceso de alimentos basura.


Por si esto fuera poco, además hacemos poco ejercicio que no sólo es vital para no engordar, sino para mover nuestra sangre (transporta los nutrientes, aporta oxigeno a las células y limpia nuestro organismo recogiendo los desechos celulares) y producir crecimiento celular al llevarnos a respuestas hormonales esenciales (hormona del crecimiento, testosterona, endorfinas...); dormimos deficientemente o de forma escasa (el sueño lo emplea el organismo para regenerarsee, liberar emociones, desintoxicarse, vovler a un equilibrio...) y tomamos sustancias contaminantes (polución, tóxicos en los alimentos y productos, tabaco, exposición solar excesiva...)

Todos estos hábitos nos obligan a consumir más nutrientes para desintoxicarnos y para recuperarnos.



LA QUÍMICA DE NUESTRO CUERPO

Nuestro metabolismo es químico. Cada sustancia que incluyes en tu dieta o introduces en tu cuerpo hará reacción con otras. 

  • Medicamentos;
  • Refrescos;
  • Café;
  • Alcohol;
  • Químicos del hogar;
  • Otros;

Reaccionarán en tu organismo utilizando nutrientes. El ácido fosfórico presente en las bebidas de cola, por ejemplo, interactúa con el calcio de tu cuerpo, formando quelados y por tanto provocándote con el tiempo osteoporosis; el café, al ser diurético, elimina potasio por la orina; las estatinas de los medicamentos que usas para bajar el colesterol provocan el consumo de la coenzima Q10; los tóxicos en general provocan que emplees gran cantidad de nutrientes para que el hígado pueda depurarlos. Un hígado con un exceso de toxinas va a generar grasa y colesterol.

Si estás enfermo ten por seguro que te faltan nutrientes, aquellos que nutren el tejido afectado o la función dañada. Así por ejemplo las cataratas se producen por estrés oxidativo que podría evitar una ingesta adecuada de vitamina C; el dolor muscular de una fibromialgia se debe principalmente a una producción excesiva de ácido láctico que podría ser evitado con un aporte adecuado de magnesio y potasio; tus manos y pies frios son un síntoma de mala oxigenación de tu sangre... 

Esperamos haberte aproximado con este artículo las razones más comunes e importantes por las que cuidarse desde la nutrición es fundamental, así como utilizar una correcta suplementación.

Red Abundu es una organización independiente de DouLife
conformada por miembros del Club DuoLife organizados para colaborar y trabajar en equipo
en el desarrollo de Red Abundu-Doulife con los postulados, fundamentos y valores de Mundu Abundu.
Lo expuesto en esta web ha sido elaborado por Red Abundu y sus miembros
y de ningún modo se puede atribuir responsabilidad alguna a DuoLife.

Red Adundu y sus representantes son los responsables del contenido de esta web.

Los miembros colaboradores de Red Abundu comienzan su vinculación con DuoLife
desde el momento de registro como Miembro del Club DuoLife.

Red Abundu - duolife
www.duolife.es
www.abundu.net
info@abundu.net